Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

17-04-2008 GTM 1

La patulea de periodistas "profesionales" del comité de redacción de EL PAÍS

maty @ 08:21

PD 24/7 -> ABC Cartas al Director - 17.04.2008

Hermann TertschTan sólo unas líneas para comentar mi enorme satisfacción de saber -por la carta que se publicó ayer en esta sección- que el comité de redacción de El País considera que «todos estamos en el mismo bando» y que «es de justicia reconocerlo». Nos referimos a la lucha contra ETA. Pero si tiene ese comité algo de memoria, habrá de recordar que ni su periódico ni su comité estuvieron en el mismo bando de los que no quisieron comulgar con las ruedas de molino del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero durante la negociación con ETA. Cuando el presidente del Gobierno, la vicepresidenta, el ministro del Interior y tantos otros implicados en aquella desgraciada aventura del llamado «proceso de paz» aseguraban,

  1. primero que se cumplían las condiciones para la negociación (mentira) y,
  2. después, que se habían roto las negociaciones tras el atentado de la T-4 (mentira también) hubo muchos periodistas en España que alzaron la voz contra esta intoxicación continua.

Sólo recibieron como respuesta descalificaciones e insultos en artículos, columnas e incluso editoriales. El comité de redacción de El País no tuvo mayor problema en que desde su periódico se vertieran todo tipo de manifestaciones de desprecio contra todo periodista que no comulgara con las mentiras del Ejecutivo difundidas y defendidas con entusiasmo militante por el que ahora se considera agredido.

Agredidos han sido, incluso físicamente, cadenas de radio, periodistas y políticos que no creían en la tesis, extendida por columnistas, dibujantes e informadores de diversos periódicos afines al Gobierno socialista como el suyo, de que Batasuna y ETA querían la paz y el Partido Popular poco menos que añoraba muertos por el terrorismo y dinamitaba la paz deseada fervientemente por De Juana y Otegui y los negociadores socialistas. «No deberíamos en nuestra profesión propiciar ni alentar insultos ni descalificaciones entre profesionales como moneda de cambio, al menos no es nuestro estilo», nos dicen. ¿Están seguros? Busquen en su archivo.

En todo caso me congratulo de que hayan cambiado de opinión, el periódico El País y el propio Aizpiolea y consideren que los demócratas estamos todos en un bando y los terroristas y sus cómplices en el contrario. Pero habrán de reconocer que no ha sido la impresión dada durante la anterior legislatura.

Hermann Tertsch

 

ABC Cartas al Director - 16.04.2008

«El país», en defensa de Aizpeolea

Hemos leído con disgusto en este periódico el artículo «Del maltrato al abismo» en el que Hermann Terscht ataca, a nuestro juicio de manera inoportuna y gratuita, a nuestro compañero Luis R. Aizpeolea. Lo hace por una entrevista publicada en «El país» a Jesús Eriguren el pasado 6 de abril. Queremos mostrar nuestra indignación por las lamentables descalificaciones del columnista y llamar la atención sobre el peligro y la irresponsabilidad que supone señalar con tanto descaro a un colega, más cuando un asunto tan delicado como la lucha contra ETA está por medio. No deberíamos en nuestra profesión propiciar ni alentar insultos y descalificaciones entre profesionales como moneda de cambio, al menos no es nuestro estilo. Más como cuando en el caso de Aizpeolea y de un periódico como «El país», la derrota del terrorismo y la conquista definitiva de la libertad en Euskadi supone tantos esfuerzos y sacrificios equiparables a otros medios de comunicación, como el suyo propio. Por nuestra parte, hemos sufrido y sufrimos cada día la violencia y el ataque de ETA en nuestras propias carnes con atentados a compañeros y mermas en su vida cotidiana.

Todos estamos en el mismo bando. Es de justicia reconocerlo.

El Comité de Redacción de «El país»

 

ABC Del maltrato al abismo  Hermann Tertsch, 07.04.2008

Diviértanse señores con las malas bromas del patio nacional si se cansan del lamento por lo pasado, les asusta lo que llega y las muy justificadas náuseas ante el presente no se lo impiden. Mientras los perdedores de las elecciones descubren el esperpento, los vencedores se dedican a la ofensa con un virtuosismo al que se le puede sacar gracia con cierta dosis de humor negro. Ofrezco a los que no tuvieran ayer la posibilidad, por costumbre o estómago delicado, una de las muchas joyas que contiene la entrevista del presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren a «El País». Se las hace a un periodista que compitió con el presidente, la vicepresidenta y el ministro de Interior en la difusión de la mentira de que las negociaciones con ETA se habían roto definitivamente tras el atentado de la T-4.

Pero aquí hablan de algo que resulta casi más repugnante que la mentira a la que, al fin y al cabo, aquí nos hemos acostumbrado. En plena apoteosis de prestidigitación con las palabras -ellas siempre al servicio de la política, como dice el Gran Timonel Zapatero-, Eguiguren se permite un brinco retórico maravilloso y en un solo párrafo niega y confirma el mismo hecho. Demostrado que a gran parte de los españoles no les importa que su presidente del Gobierno les mienta y después les venda como honestidad reconocerlo con impudicia, es probable que la profanación de la palabra y su sentido nos lleve a niveles que ni Orwell podía intuir.

Pocos españoles parecen haber sentido como ofensa la certeza de que el «Gobierno Z» les mintió respecto a las negociaciones con ETA. Quizás parte de la sociedad española aún encuentre capacidad de indignación al conocer más indicios, por boca de Eguiguren, de lo que fue una inaudita coordinación clandestina entre los socialistas vascos y la organización terrorista para lograr acuerdos políticos en beneficio mutuo. Desde antes de que Zapatero llegara al poder y mientras éste firmaba con el Gobierno de Aznar el pacto contra el terrorismo.

Pregunta: «¿Hubo diálogo previo con ETA para propiciar la tregua?» Respuesta: «Diálogo como tal no hubo hasta después de la tregua. Lo que hubo antes fueron contactos sobre los métodos para propiciarla. (...) Convinimos en que aquella no era una tregua más, sino permanente. (...) Teníamos la convicción de que iba a serlo. (...) Lo decían los representantes de Batasuna y ETA en las conversaciones previas». Recapitulemos. Según Eguiguren, no hubo diálogo previo «como tal». Pero Batasuna y ETA -valga la redundancia- le habían dicho a Eguiguren en «las conversaciones previas» que aquello iba a ser una tregua fetén. Lo cierto es que aun bajo el Gobierno de Aznar en un momento de éxito masivo en la lucha antiterrorista y con la «kale borroka» en vías de extinción, Eguiguren comienza a coordinar -llámelo como quiera cada uno- la política de los socialistas vascos con Batasuna, es decir con ETA, para cambiar una situación que ambos coincidían que no les convenía.

A espaldas del Gobierno se negoció con el enemigo del Estado. Esta conducta tiene nombre. Pero da igual. Aquí somos muy nuestros. Especialmente en las tribunas exquisitas de la superioridad moral izquierdista. La eterna doble vara de medir. ¿O se imaginan al citado diario o a la vicepresidenta, o al Zapatero feminista, aplaudiendo el protagonismo de un líder vasco del PP condenado en firme por malos tratos a su mujer? Pues éste merece dos páginas de heroísmo y la por nadie cuestionada presidencia del PSE. Para no concluir abatido en este páramo moral en el que los Zetas profanan todo lo que nombran y tocan, quiero homenajear a una de esas almas nobles que nos honran y dignifican con su palabra, presencia y obra. Ana Iríbar habló en el Parlamento vasco en homenaje a su marido Gregorio Ordoñez. Y despreció lo despreciable. Podía haber dado bastantes nombres más.

 


 

DRAE patulea
(De patullar).

  1. f. coloq. Soldadesca desordenada.
  2. f. coloq. Gente desbandada y maleante.
  3. f. coloq. Muchedumbre de chiquillos.

 

Nota: si el diario ABC.es no prohibiese el acceso libre a sus contenidos pasado un tiempo no tendría que reproducirlos en su integridad.

Un Comentario »

TrackBack URI

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>